1) La determinación del contenido de celulosa se fundamenta en la capacidad selectiva del reactivo de Schweitzer ([Cu(NH3)4](OH)2) para disolver polímeros de β-D-glucosa, como la celulosa, mediante la formación de complejos de coordinación. Los resultados obtenidos (Tabla 1) muestran un contenido de celulosa marcadamente superior (95%) en el caso de la marca Cósmico respecto de las otras muestras analizadas. Para este último caso, los porcentajes de celulosa encontrados son los característicos de papeles de filtro fabricados predominantemente a partir de este bio-material 1 2 , . En contraste, las muestras A, B, C y D presentaron contenidos de celulosa significativamente menores, oscilando entre el 67,0% y el 78,0%. Estos valores se alinean con estudios previos que muestran que los saquitos de té contienen entre 65-70% de celulosa, determinado mediante el reactivo de Schweitzer1 . La presencia de un residuo sólido (material no digerible) tras la digestión con el reactivo de Schweitzer (que llega a ser del 33% en la muestra D) indica la presencia de componentes no celulósicos en el papel del filtro de los saquitos de yerba. En la industria del empaque, es habitual incorporar fibras termoplásticas como: polipropileno (PP), polietileno (PE), polietilentereftalato (PET) o ácido poliláctico (PLA). Dichos polímeros son inertes al reactivo de Schweitzer y son esenciales para permitir el sellado del saquito por calor en las líneas de producción2 . Para identificar la naturaleza del material no digerible con el reactivo de Schweitzer, se analizó el residuo mediante espectroscopía infrarroja. En la Figura 1, se muestran los espectros infrarrojos para el residuo obtenido para las marcas: Cósmico, A, B y C y su comparación con el espectro IR de la celulosa.
Los resultados muestran que el residuo de los saquitos de yerba de la marca Cósmico presenta grupos funcionales muy diferentes a los observados en las otras muestras. El espectro de la marca Cósmico presenta señales características de componentes celulósicos que resistieron la digestión química: vibración de tensión del enlace O-H y C-H en la región entre 3300 cm-1 y 2900 cm-1. Además, de las bandas representativas de la celulosa en el rango 1630– 900 cm-1, destacando la vibración de tensión del enlace C-O (1000 cm-1)3. Al contrastar estos datos con la biblioteca OpenSpecy, se obtuvo una coincidencia del 96% con el espectro de la celulosa, confirmando que este residuo es esencialmente bio-material remanente. A diferencia de las muestras de Cósmico, los residuos de las otras marcas mostraron un perfil espectral consistente con polímeros sintéticos derivados del petróleo. Además de las bandas de celulosa, se destacaron bandas de absorción de: - Vibraciones de estiramiento y flexión del enlace C−H, propias de los grupos metileno (−CH2) y metilo (−CH3), en la región 2950-2850 cm⁻¹ , y entre 1470 cm⁻¹ y 1375 cm⁻¹, respectivamente. Estas señales son características de la estructura química de plásticos como el PE o PP. La comparación en OpenSpecy arrojó una coincidencia del 96% para PE/PP, lo que sugiere que estos saquitos están constituidos por un material compuesto (celulosa y plástico). Estos resultados coinciden con reportes bibliográficos, la cual indica que los saquitos de té comerciales se fabrican como un material no tejido, combinando fibras de celulosa (65-70%) con fibras sintéticas termoplásticas (25-30%) para garantizar la integridad estructural y el sellado del producto 1,3 .
2) La tabla 2 muestra los valores del número promedio de MPs generado por saquito de yerba mate, su tamaño promedio y la composición polimérica determinada por ATR-FTIR En todos los casos, se analizó la potencial contaminación ambiental por microplásticos provenientes de fibras textiles y de otras fuentes distintas de los saquitos, que constituyeron la matriz de estudio. Los resultados evidenciaron diferencias estadísticamente significativas (α = 0.01) entre los blancos ambientales y las muestras, lo que sugiere que los microplásticos detectados fueron generados durante la preparación de las infusiones.
Las microfibras generadas en el caso de Cósmico corresponden a mezclas de la celulosa y ácido poliláctico, posiblemente empleado como adhesivo, y por lo tanto pueden considerarse como biomateriales. En el caso de las marca A, B y C los microplásticos generados están compuestos por PE y por lo tanto no pueden considerarse como digeribles.