Aunque parecen de papel, algunos saquitos tradicionales contienen plásticos derivados del petróleo, como el polipropileno. Al entrar en contacto con el agua caliente, estos materiales se descomponen y liberan microplásticos, pequeñas partículas que terminan en tu cuerpo con cada taza que tomás. Estudios recientes demostraron que un solo saquito puede liberar miles de millones de microplásticos en el agua caliente, generando preocupación por su impacto en la salud y el medio ambiente.
En Cósmico creemos que los pequeños cambios hacen una gran diferencia. Por eso elegimos saquitos a base de plantas, compostables y biodegradables, que ayudan a reducir la contaminación por microplásticos derivados del petroleo.